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DCLM no se reponsabiliza de las opiniones dejadas por los visitantes de la web.

09/01/2017 20:26h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

PÚBLICA O PRIVADA

Pública y privada


La privada, costeada con el dinero de los que así lo quieren, no se puede prohibir en un país libre. Pero si la pública es de calidad, no habrá competencia, y quedará reducida a un sector muy minoritario, que con toda legitimidad así lo quieran y se lo paguen. Y respecto a la concertada es que no es, no debe ser, privada. Si está costeada con dinero público debe respetar los mismos criterios que la pública, en todos los aspectos. Lo que ocurre en España es que se ha sido muy tolerante con algunos centros concertados, y se han trasformado en auténticos centros privados.

Habría que recordar que los centros concertados se regularon en una Ley del ministro Maraval en los años ochenta. Que el PSOE quería a toda costa universalizar la Educación, algo que se ha conseguido. Pero en ese momento el Estado no tenía plazas suficientes que ofertar para acoger a toda la población estudiantil. Por ello ofertó la posibilidad de acogerse al proyecto poniendo sus centros al servicio del Estado y cobrando como era lógico los gastos de mantenimiento. Ese es el origen de la enseñanza concertada, aunque a algunos se les ha olvidado. No son centros privados.

De hecho en Europa la mayor parte de los países sustentan el Sistema Educativo Universal en la escuela pública. Porque se ha demostrado que es la más idónea para garantizar el principio de igualdad de oportunidades. Volviendo al ejemplo de Finlandia, en el que a muchos les gusta referirse, hay que decirles que solo el 2,4 % del gasto en enseñanza, proviene del sector privado. En Finlandia, prácticamente, no existen escuelas privadas ni concertadas en las que los padres de los alumnos paguen cuotas. Si bien hay que decir que es un país que invierte en Educación el 6 % de su PIB, mientras en España ha ido descendiendo hasta el 4,5 %.

Lo que llama la atención en Finlandia es la elevada calidad uniforme de las escuelas. Según PISA, la variación de resultados entre los centros finlandeses es solo del 6%, frente al 18% en Canadá, el 23% en EE.UU. y el 30% en el Reino Unido. "Esta escasa variación entre escuelas hace que los padres finlandeses no tengan que estar preocupados respecto a la calidad a la hora de elegir centro para sus hijos".

Algunos quieren que nos parezcamos a Finlandia en cuanto a resultados. Muy bien. Vamos a parecernos, pero apliquemos también sus estrategias. Y la más importante es que todo su sistema está basado, como hemos visto, en la enseñanza pública de calidad. Y la calidad depende principalmente del profesorado y de la motivación del alumno. El sistema finlandés presenta el nivel más bajo de estrés en el aula; un 7 % mientras otros países de nuestro entorno alcanzan niveles del 53 %.

Se han acabado las vacaciones, y tendremos que volver a nuestras aulas. Volvemos.


Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real

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16/12/2016 17:16h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

UNA CLASE DE LENGUA

Una clase de lengua


Esta vez visitamos una clase de lengua y literatura de tercero de la ESO. Todos, salvo alguna excepción, tienen 14 años, porque no existen las repeticiones en las enseñanzas obligatorias. No. Eso está bien en las enseñanzas voluntarias en donde sí debe haber controles de superación. Ahora nos estamos refiriendo a niveles de Primaria y Secundaria Obligatoria. Hay que tratar de integrar, no seleccionar. Vamos a la clase.

Para esta ocasión las 15 mesas se han colocado en forma de U; -digo 15 porque es el máximo admitido por aula-. Hoy toca redacción. Primero una explicación sobre qué es una carta, a quien le podríamos escribir, y qué vamos a decir. Con una breve conversación sobre las posibilidades, y planteado el tema de forma amena y distendida, el profesor les indica a los alumnos que cada uno puede escribir la carta que quiera, a quien quiera, y decirle lo que quiera.

Pueden escribirla de forma personal, cada uno su carta, o en grupos de dos o más, como quieran. El profesor pasea y solo se acerca si lo llaman. Transcurrido un tiempo prudencial, se van dando por terminadas las cartas. Ha llegado la hora de la corrección. El alumno tiene la opción de leerla en voz alta, si lo desea, de leerla con algún compañero, o no enseñársela a nadie. No hay calificación.

Las cartas, de los alumnos que hayan querido, son proyectadas en pantalla. Ha llegado la hora de Lengua. Observar y sugerir mejoras en el formato. Corrección ortográfica: los mismos alumnos señalan las faltas; si dudan, para eso está Don Google. No hace falta saberse las reglas ortográficas que un día escribiera Luis Miranda Podadera. No. Es mucho más importante inculcar el hábito de consultar cuando no se está seguro.

Señalar los verbos, por ejemplo, que haya en la carta, y discutir en buen tono, con la participación de todos, si esos verbos han sido usados adecuadamente. Preguntar qué adverbios aparecen; porqué son adverbios y si están bien usados. Otro día se hablará de adjetivos o pronombres.

Es muy importante, eso siempre, la riqueza de vocabulario, intentando sustituir por sinónimos. Se puede hasta encargar que repitan los que quieran otra carta, ahora en mejores condiciones, y con más gusto.

Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real

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10/12/2016 19:42h.

Julio García-Casarrubios Sainz

Otra Vez PISA


La estrategia técnica y didáctica que siguen los elaboradores del informe PISA, nunca me terminaron de convencer. Pero es lo que tenemos; y hoy por hoy, no hay otro termómetro a nuestro alcance. Pero hombre, por lo menos, no exageremos los resultados, ni mucho menos los utilicemos torticeramente para llegar a las conclusiones que nos interesa llegar. Ni el informe PISA dice que seamos el rincón del mundo en Educación, ni como aprovecha nuestro ministro para decir que es la prueba de que las cosas van muy bien. Antes estábamos unas décimas por debajo de la media y ahora estamos en la media en unas cosas, y en otras, unas décimas por debajo o por encima.

Por tanto ni nuestra situación es para dar palmas con las orejas, ni para decir que somos los peores del mundo civilizado, según le interese a quien lo diga. Aparte de las puntuaciones, que podemos aceptarlas como más o menos objetivas, el informe PISA presenta dos deficiencias, que debemos analizar con honestidad. Por un lado la diferencia de resultados en distintas comunidades, y por otra la falta de cuestiones que no sean las estrictamente académicas.

En lo que respecta a la primera, el hecho de que Castilla y León sea la que alcanza mejores niveles en el informe PISA, desmonta el socorrido argumento de que los resultados de un sistema educativo dependen del nivel, social, económico y cultural de sus receptores. O el campo de investigación no ha sido elegido adecuadamente, o existen otros parámetros que debemos estudiar detenidamente, sin prejuicios de ningún tipo.

Y por otra parte el informe refleja resultados estrictamente académicos; importantes, sí, pero insuficientes a todas luces. Cuando el departamento de una empresa elabora el perfil de un aspirante a ocupar un puesto de trabajo, pide datos acerca de su formación y de sus conocimientos en la materia, por supuesto. Es esencial para saber si está capacitado. Pero también recurre a investigar, la motivación que le conduce, la capacidad de relacionarse con los demás, su interés por reciclarse continuamente, su espíritu de investigar nuevos métodos, su adaptación a integrarse en el medio.

¿Tiene en cuenta esos aspectos el informe PISA?

Julio García-Casarrubios

Valdepeñas. Ciudad-Real

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23/11/2016 17:58h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

MIRAR A FINLANDIA

Mirar a Finlandia


Estamos en puertas de un debate profundo para diseñar el proyecto común sobre la Educación en España. Por fin parece que va en serio aquello que todos decimos pero nunca hacemos: elaborar entre todos una Ley que se mantenga en el tiempo, gobierne quien gobierne. Es triste, pero, la debilidad del Partido Popular nos va a permitir poner en marcha ese gran proyecto. ¿Tendremos voluntad para llevarlo a cabo?

Es normal, y hasta deseable que para diseñar ese proyecto miremos hacia los países que mejores resultados obtienen en Educación. Aunque tampoco debe ser nuestro objetivo copiar al pie de la letra lo que hacen en otros sitios. Porque en Finlandia de muy buenos resultados una determinada línea de actuación, no significa que aquí vaya a resultar eficaz. El clima, el carácter y la estructura social son diferentes. Pero sí estará bien observar ciertos aspectos.

Se dice en España, y en otros lugares de Europa, que la enseñanza pública y privada debe competir, porque de la competencia entre distintos centros nace una mejora de la enseñanza. Además alegan los mismos con gran entusiasmo el derecho a elegir distintos modelos. En Finlandia no cabe esa discusión. Más del 95 % de la enseñanza es pública y de mucha calidad. Por tanto no surge la necesidad de elegir la mejor porque todas son buenas.

En Finlandia, aquí, y en Honolulú la escuela pública y de calidad es la que mejor garantiza la igualdad de oportunidades. Estudios realizados en la Universidad de Harvard, ponen de manifiesto que si se eliminan, la elección y la competencia, y se da paso a la equidad y la cooperación se mejora sensiblemente el sistema; todos aprenden bien y mejor. Es un principio, que podemos importar, aspirar a un sistema universal, público, gratuito y no selectivo.

¿Significa esto que hay que eliminar de un plumazo la enseñanza privada y concertada que tenemos? No. Pueden coexistir; pero sin caer en la confusión entre pública, concertada y privada. Los límites de han difuminado y hemos caído en la tergiversación de los conceptos. Seguiremos. Este es un tema que merece capítulo aparte.


Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real

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09/11/2016 01:16h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

FANTASÍA REALIZABLE

Fantasía realizable


Entramos en una clase de alumnos de Segundo Curso de la ESO. Un aula no muy grande, acogedora, colores cálidos, una decoración sencilla y un ambiente claramente educativo. Un habitáculo que no puede confundirse con otra cosa que no sea un aula de un centro de enseñanza. Se combina el ambiente acogedor, con unas pinceladas inconfundibles de lo que es el estudio, la ciencia, el saber.

Vemos cinco mesas funcionales, pero limpias, muy limpias, ni pequeñas ni grandes. En ellas se distribuyen los quince alumnos que tiene la clase; tres en cada mesa, con espacio libre para si el profesor se sienta con ellos. No hay mesa de profesor, porque lo que hace es colaborar con cada equipo. Es un aula de Ciencias Sociales; se detecta nada más pasar por las pinturas murales, los detalles decorativos, y el material de las estanterías.

El profesor se acerca a una de las cinco mesas, y les pregunta: ¿Qué trabajo habéis elegido? Por supuesto que en las vitrinas hay lista de sugerencias por si no se les ocurre nada. Pero no, habían elegido un tema sin recurrir a la lista. Uno lo había propuesto y los demás lo acogieron con interés. Hemos elegido “Ríos en Afríca”, -contestan.

-Y ¿podéis explicarme como os vais a organizar? Sí; ya lo tenemos decidido. En la mesa, como en las otras cuatro restantes, hay dos ordenadores. Uno conectado a internet para buscar lo que vayan necesitando; otro, sin ordenador, busca en atlas o libros que han cogido de la estantería; y un tercero va plasmando en el ordenador el trabajo con los datos que van obteniendo. ¿Habéis calculado el tiempo que os va a llevar? Creemos que en dos o tres sesiones tendremos el trabajo terminado.

Muy bien, -dice el profesor- si me necesitáis me llamáis; yo voy a ver lo que hacen en las otras mesas. Todo ello sin el apremio de programas rígidos, ni exámenes, ni calificaciones. Siempre fundamentado en la motivación, la autoestima, la satisfacción por saber. Al final, el trabajo será de más o menos nivel, pero da igual. Cada alumno progresará según sus apetencias y sus capacidades, sin espadas de Damocles sobre sus espaldas, ni miedo, ni margen alguno a la competitividad. Cuando lo terminen se sentirán satisfechos.

Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real

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27/10/2016 00:19h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

PACTO POR LA EDUCACIÓN

Pacto por la Educación


Me acaba de sorprender el discurso de investidura de Mariano Rajoy. Después de hablar mucho en términos de autocomplacencia; después de hacer su fotografía particular de lo bien que se ha gobernado en la legislatura anterior; después de insistir en su discurso reiterativo de los grandes avances que ha tenido España con su gobierno, anuncia la creación en breve de una subcomisión para tratar de establecer una pacto por la Educación.

Me ha hecho pensar, quizá en mi ingenuidad, que reconoce el fracaso de las reformas planteadas por su ministro José Ignacio Wert. No lo sé. Pero mira que me extraña. ¿Consensuar Rajoy? ¿Va a renunciar a sus principios de privatización de la enseñanza? ¿Va a admitir que los criterios de selección son patrimonio exclusivo de la derecha? ¿Va a escuchar las voces de la calle pidiendo que desaparezcan las reválidas? ¿Va a potenciar con más medios la enseñanza pública?

No. Pero aprovechemos la ocasión. Es el momento de defender la excelencia, pero no a través de eliminar a los que no valen o no pueden, sino más bien de integrar a todos en el sistema. Y no hay otra forma que reformar el sistema para que los alumnos sientan que la enseñanza los realiza como personas.

La organización didáctica de nuestros centros debe garantizar la felicidad de los alumnos; una honesta autoestima. El alumno debe sentirse responsable de sus actos; debe aprender a comunicarse con los demás a través de unas relaciones satisfactorias; debe practicar el respeto hacia los demás; escuchar y ser escuchado.

Si a un alumno que no rinde porque se encuentra desubicado, lo sometemos a exámenes y calificaciones, lejos de integrarlo lo apartaremos más del sistema. Todo ello supone un giro total en los planes de estudio que habrá que acometer, hoy mejor que mañana. Los diputados y senadores del PSOE deben formar una comisión que se ponga a estudiar las reformas que exige una sociedad del siglo XXI, recogiendo información de expertos en pedagogía, pero sin apartarse de la línea ideológica de la integración.


Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real



12/10/2016 13:46h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

DEBERES PARA CASA

Deberes para casa


Hablando de motivación: No estoy motivado; no logro centrarme; me cuesta un enorme trabajo ponerme a escribir sobre Educación. La palabra educación no aparece en el vocabulario usual, en estos tiempos que nos ha tocado atravesar. Las palabras de moda, las que molan, son: corrupción, abstención, terceras elecciones…. ¡Hablar ahora de Educación! ¡Que rollo! Ingenuos, ignorantes, trasnochados, es lo que nos pueden llamar a quienes se nos ocurre hablar de Educación.

Un poco; pero más vale poco que nada. Estos días parece que se habla tímidamente de los deberes en casa; parece un tema de moda; parece que es la última de las preocupaciones. No. El tema lleva en la palestra mucho tiempo, y seguirá. ¿Por qué?

Porque no es un tema que tenga una única contestación. No se puede decir un Sí o un No; no es blanco o negro. Depende de muchos factores, depende de la edad, depende de las materias, depende de la cantidad; depende del estado de las recuperaciones, si es que las tiene el alumno.

Depende del rendimiento, del trabajo en clase. Yo he conocido profesores que solo mandaban para casa terminar si se habían dejado alguna tarea pendiente en clase, o simplemente echar un vistazo a lo tratado en clase. ¿Por qué no nos preguntamos cuánto y cómo debe organizarse el trabajo en clase? ¿Por qué no nos preguntamos si hemos despertado en el alumno la suficiente motivación como para que él mismo continúe trabajando en casa, porque le ha gustado lo que han hecho en clase?

Si centramos el debate exclusivamente en la “obligación de tener unos deberes para casa” estamos empobreciendo el debate; estamos desviando el punto central de la actividad. Si planteamos en clase una actividad sobre animales en la selva, -por ejemplo- enfocado hacia la investigación; que el alumno busque como se comportan esos animales; si les enseñamos a manejar los medios donde pueden encontrar respuestas a sus propias preguntas, quizá, no tengamos que obligarles a hacer los deberes; quizá el mismo se divierta buscando respuestas.

Y si no lo hemos logrado así, habremos fracasado. El aprendizaje hay que enfocarlo hacia el placer por saber, no al peñazo de “hacer deberes”.

Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real

27/09/2016 02:13h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

DESUBICADOS

Desubicados


Allá por el final de los años cincuenta y principios de los sesenta me metí en esto de la enseñanza. No sé si entré por vocación, o por tradición familiar, y porque no tuve otra opción. Ha habido épocas en nuestra historia reciente en que el puesto de maestro estaba reservado para quienes no podían alcanzar otros estrudios; bien por razones de capacidad o por razones económicas. Pero fuera cual fuera mi circunstancia, yo me he encontrado muy a gusto, y muy enamorado de mi profesión. Lo repetiría si volviese a tener oportunidad.

Cuando empecé todavía estaba la enseñanza bajo el sistema de graduadas, y vigente lo que servía de única guía: “La Enciclopedia Álvarez”. He pasado pues, me ha tocado vivir, muchas reformas. Reformas que no voy a entrar a evaluar. Quizá algún día lo haga, aunque solo sea por razones de interés histórico. Creo que en general han ido conduciendo al sistema hacia mejor. Con sus virtudes, sus defectos “y sus incumplimientos”, pero que han ido mejorando el sistema. Creo que, en general, aunque a veces con retraso, cumplían el objetivo de adaptarse a los nuevos tiempos.

En todas las épocas han existido, he conocido, lo que el común de los mortales conoce como alumnos buenos, y menos buenos. Negar esa realidad sería de ciegos, ignorantes. Pero nunca tuve la sensación de que había alumnos desubicados, desintegrados, fuera del sistema. No. Eran mejores o peores, con índices de rendimiento más o menos satisfactorios, pero siempre dentro del sistema. O así lo percibía.

Fue al abandonar la EGB, y pasarme al instituto para impartir el primer ciclo de la ESO, cuando empecé a sentir esa desagradable y nueva sensación de ver a un sector, no pequeño, totalmente fuera del sistema. Nunca había vivido la sensación de estar ante alumnos desintegrados, desubicados, a la pura fuerza. La implantación de la LOGSE, que no considero mala Ley, no les proporcionó la motivación suficiente como para sentirse dentro del sistema.

¿Por qué? Con esta pregunta, durante seis años sin respuesta, llegó mi jubilación. Y por lo que oigo sigue sin respuesta. ¿Qué estaba pasando? Si eran los mismos alumnos que deberían hacer 7º y 8º de EGB. ¿Qué estábamos haciendo mal? Quiero dedicarme a encontrar respuestas. Me gustaría que alguien me ayude, aunque sea para llevarme la contraria.

Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real


08/09/2016 18:49h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

EL PROFESORADO


El profesorado


Admitido, -los que lo admitamos-, que la educación no universitaria debe girar en torno a la motivación, que el punto de mira debe situarse en la inclusión del alumno en el sistema.., las calificaciones, al más puro estilo tradicional, los exámenes, las repeticiones, y las promociones debemos aparcarlas, para dar entrada a otros métodos más personalizados y motivadores. Una didáctica escolar que conduzca al alumno a sentirse a gusto, a sentir el placer por saber, por aprender, por formarse.

Este paso implica necesariamente, si así lo admitimos, un enfoque en la tarea del profesor totalmente distinta. Ya no valdría eso de: para mañana el tema siguiente, y ejercicios del 8 al 12; una explicación académica, más o menos afortunada, más o menos preparada; un trabajo, con más o menos buena voluntad; preguntar la lección; poner una nota; hacer un examen; para terminar en el apto o no apto, en el aprobado o suspenso, en el vale o no vale, en la selección de buenos y malos.

Eso ya hay que borrarlo de nuestro mapa educativo. Hay que diseñar un programa de trabajo, que puede y debe ser diferente para cada alumno. Un programa individualizado, en el que el propio alumno tenga opción de elegir, según sus intereses y preferencias. Algunas materias sí que tendrán que ser obligatorias, como el lenguaje, las matemáticas, los idiomas modernos, y poco más.

Incluso esas materias obligatorias, habrá que darles un giro en su aplicación. El alumno, nunca puede ver en ellas un peñazo, que no hay quien lo aguante. Tendrá que ver en esas materias algo que le va a resultar imprescindible a lo largo de su vida. El sistema educativo tiene que basarse en el convencimiento del alumno, no en una imposición, y mucho menos, en un motivo de clasificar a las personas por su rendimiento escolar. Eso es medieval.

El problema que se nos presenta, la pregunta de viene a continuación: ¿Tenemos un profesorado preparado para esa labor? ¿Tenemos un profesorado especializado en todas las etapas por las que tiene que pasar el alumno hasta ir a la universidad, o al mundo laboral? ¿Los planes de estudio que han seguido los profesores desde infantil a bachillerato han sido los más adecuados al reto que le exige una sociedad avanzada?

Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real

25/08/2016 13:35h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

EVALUACIONES


Evaluaciones


Las evaluaciones siempre fueron el pretexto para impregnar el sistema de criterios selectivos. Separar a los que valen de los que no valen; poner barreras para seguir o no seguir; decidir los que pueden promocionar o tienen que repetir. Eso podía valer cuando las enseñanzas, las no universitarias, estaban dirigidas a una parte de la sociedad destinada a ocupar los puestos más destacados. Se podía entender.

Pero desde que la enseñanza, la no universitaria, la obligatoria, se ha convertido en un derecho universal, esa selección no tiene sentido. Por ello hay que replantearse los exámenes, las calificaciones, las repeticiones, los criterios de promoción, todo. No tenemos a los alumnos en las aulas para ver quien vale y quien no; los tenemos para cumplir con un derecho, para darle a cada uno lo que necesita.

La valoración tiene que estar enfocada en el conocimiento del alumno, con el fin de conocer sus facultades, sus necesidades, sus inclinaciones, y, ¿por qué no?, sus apetencias. El conocimiento que debe tener el profesor de los alumnos es para adaptar su trabajo con la vista puesta en una enseñanza individualizada, y motivadora. Debemos conocer a nuestros alumnos para darle a cada uno lo que necesita en su desarrollo como persona.

Los exámenes y las notas como las tenemos enfocadas en este momento solo contribuyen a crear tensión, angustia, sufrimiento, y a veces hasta discriminación. El peor de los escenarios para que un alumno se sienta cómodo, integrado, motivado. Estamos sembrando inseguridad, rechazo y exclusión. Estamos sentando las bases más adecuadas para un fracaso escolar, colectivo e individual.

No es cierto que los exámenes y las notas tengan como objetivo el sentido del esfuerzo, el cumplimento del deber, y la vía de una excelencia. Ese principio lo defienden quienes, de forma consciente o inconsciente, todavía están en el estadio de una enseñanza para seleccionar. Los países que figuran en los primeros puestos del ranking del rendimiento escolar, hace mucho tiempo que se plantearon esta reforma.


Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real

12/08/2016 08:43h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

LAS REVÁLIDAS


Las reválidas


La imposición, que no aprobación, de la LOMCE, tiene, ha tenido desde su origen dos graves inconvenientes: el primero es que se hizo por imposición, no por aprobación. Aprobar una ley requiere un debate abierto a toda la comunidad educativa, el mayor consenso posible, y su aprobación. Eso es aprobar una ley, si lo que se pretende es mejorar una exigencia social. Y ahí enlaza con el segundo inconveniente: que no era una exigencia; era simplemente un cambio ideológico, que el partido con mayoría absoluta aprovechaba para introducirla con embudo.

Las revalidas. No es un tema para mejorar el sistema educativo. No. Rotundamente no. Es un método de selección. Es el método más adecuado para quienes pretenden que la educación sea un derecho que solo pueden disfrutar los que se lo merecen, los que pueden, los que tienen méritos sociales o intelectuales. Son los que están en contra de la universalización del sistema educativo. Los que creemos en un sistema de Educación que llegue a todos por igual, con igualdad de oportunidades, no pensamos en establecer filtros de selección, para dejar seguir a los que valen y apartar a los que no valen. Eso es peligroso e inmoral.

No hay que seleccionar; hay que darle a cada alumno lo que necesita para alcanzar su formación más adecuada; para obtener de él, el nivel más alto posible. Es lo que se ha llamado siempre “Educación Personalizada”. A cada alumno hay que darle la posibilidad de mejorar su formación. Los centros educativos no pueden ser las pistas de una carrera de obstáculos, y de competitividad. Debe reinar en ellos la motivación por la convivencia, la investigación, y el aprendizaje.

Si queremos que el alumno esté motivado, y experimente el gusto por aprender, debemos trabajar para que se cumpla ese objetivo. Y no obsesionarlo con pruebas y más pruebas. Ni siquiera calificaciones. El alumno debe trabajar para aprender no para superar exámenes. Eso lo reservaremos para las enseñanzas voluntarias.

Ese es el debate que debemos abrir, si de verdad buscamos la mejora del sistema educativo; si buscamos la adaptación a los tiempos actuales.


Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real

26/07/2016 18:09h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

ADAPTACIÓN URGENTE

Adaptación urgente


Sí, es verdad. Lo que no sé es si la palabra “anticuada” es la que mejor define la situación del sistema educativo en la España actual. Javier Muñiz Alba decía hace unos días en este FORO, que la Educación se ha quedado anticuada, como otras muchas cosas. Es cierto. Somos muy reticentes a adaptar las inercias a los cambios que los tiempos exigen.

Pero, en el caso que nos incumbe, no es problema de adaptación, ni de quedarse anticuada, ni siquiera de estar retrasados en cuanto a la investigación pedagógica se refiere. Hemos tenido y tenemos grandes pedagogos. Desde la época de la Institución Libre de Enseñanza, tenemos una lista de científicos de la Educación de la que España puede sentirse muy orgullosa, puede ser, y lo es, ejemplo en muchos lugares del mundo.

El problema es que esos estudios se han quedado en la Universidad, en las Instituciones Educativas, en los ciclos de conferencias. Pero no se han trasladado a las aulas. La comunidad educativa no se ha beneficiado de los estudios que han quedado encerrados en los libros, solo a disposición de estudiosos, de universitarios, de inspectores.

Francisco Giner de los Ríos, creador y director de la Institución Libre de Enseñanza, centró su preocupación en que los centros de enseñanza se significaran como la tarea de colaboración entre profesores y alumnos, para ser modelos en la “Concepción Ética de la Vida”. O un poquito más adelante, Víctor García Hoz pionero en lo que a partir de los años sesenta se llamó “Educación Personalizada”. Y más reciente, por citar algunos ejemplos, Álvaro Marchesi, ideólogo de la LOGSE, tan denostada por quienes se oponen a la Universalización de la Educación.

Todo lo que nos han enseñado, idealista y/o pragmático, estos grandes pedagogos, y otros muchos, que iremos citando, no ha salido de los libros, de las Facultades, de las Escuelas de Magisterio. No ha llegado a las aulas, que siguen ancladas en el academicismo más anticuado, en sistemas competitivos, en la selección, en exámenes, pruebas y calificaciones. Sí Javier, no estamos adaptándonos, no estamos aprovechando las nuevas tecnologías para poner en practica la “Enseñanza personalizada” que algunos aprendimos en la Escuela de Magisterio, “Pablo Montesinos de Madrid”

Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real

16/07/2016 13:24h.

Javier Muñiz Alba

Anticuada

Empiezo a escuchar voces sobe la educación anticuada que tenemos. Ha sucedido como con tantas otras cosas que no se ha adaptado a su tiempo. Hay muchos profesores que deberían aprender de los niños y de los adolescentes nuevas tecnologías que es el futuro. Están enseñando con herramientas que pertenecen a otra Era y tenían sentido antes pero ahora están totalmente obsoletas. Lo mismo les pasa a los sindicatos y a muchos otros sectores. La Era Industrial ha terminado. Estamos en la era financera y de la comunicación. Costará unos años adaptarse pero es irremediable, Mientras, muchos niños y adolescentes tendrán que sufrir porque están absolutamente fuera de lugar en sus centros de educación actuales.

15/07/2016 22:36h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

CALIDAD - PRECIO


Calidad - Precio


Es muy frecuente, cuando vamos a un restaurante a comer, cuando hablamos de la calidad de la comida, cuando hablamos de si nos ha costado mucho o poco, que se diga: hombre, todo depende del binomio calidad – precio. Pues algo así pasa cuando hablamos de la calidad de un sistema educativo. No basta con decir el lugar que ocupamos en la lista del informe Pisa. Hay que compararlo con la inversión, con la preparación de profesorado, con el régimen público o privado, y otros aspectos.

Antes de ponerme a escribir sobre la calidad de nuestro sistema educativo, me he preocupado de echar un vistazo a esos tres aspectos mencionados en los distintos países de nuestro entorno europeo. ¿Tiene alguna relación el lugar que se ocupa en los distintos baremos que se publican sobre los resultados de la Educación en España, y los tres aspectos referidos? Sí; mucha.

Hay una relación directa de esos resultados con la inversión que se dedica a la Educación. No es el único punto a tener en cuenta. Hay que admitir de principio, que no solo depende de la inversión. Hay países que saben rentabilizar el dinero que se gastan, con mayor o menor acierto. Pero, desde luego hay que tender a que el índice de inversión no esté por debajo del 6 % del PIB. En España ya habíamos llegado a superar el 5 %, pero los recortes nos han conducido a situarnos en niveles de hacía muchos años. Los países con mayor índice de rendimiento están en torno al 7 % del PIB.

Lo que más influye en el nivel de resultados es la preparación y el prestigio del profesorado. En Finlandia, por ejemplo, que aparece en el primer puesto del informe Pisa, el profesor es el profesional mejor valorado, es el que requiere una mayor puntuación para acceder a la carrera, y es quien goza de un mayor prestigio.

Y por último, la relación de enseñanza pública o privada, es también determinante en el capítulo de resultados. ¿Quiero decir con esto que la enseñanza privada no tiene centros de gran prestigio? No. Pero quien garantiza un nivel más alto de resultados y más universalizado es la enseñanza pública. Porque para que un país goce de un buen nivel, tiene que abarcar a la mayor parte de la población. Si la excelencia se reduce a una minoría, no hemos ganado nada. Seguiremos.


Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real

30/06/2016 16:49h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

Mejorar La Convivencia

Mejorar la convivencia


Creo que acierta el Observatorio de la Convivencia de Castilla-La Mancha cuando toma la iniciativa de fijar los ejes y los fines de la convivencia escolar. Venimos insistiendo en la necesidad de que el alumno se sienta a gusto, si es verdad que queremos su integración, y mucho más en los niveles de Enseñanza Obligatoria,

No habrá Educación Inclusiva si no prestamos mucha atención a la convivencia, porque no es solo un buen deseo, un acto de buena voluntad. No. Es algo que requiere una programación reglada. Y para ello son imprescindibles dos fundamentos: que participe toda la comunidad educativa, y que los conflictos, a veces mal llamados disciplinarios, tengan una resolución pacífica.

Dicho todo esto, puede quedar muy bien; resulta muy bonito. Pero soy partidario de llevarlo a la práctica. Me gusta acompañarlo de ejemplos o experiencias, que se dan en el aula a diario. Yo sugiero que quien tenga experiencias sobre la convivencia las ponga en común, las traiga a este foro sobre la Educación.

Me viene a la memoria una anécdota “real” que protagonizó un compañero en la ESO, que fue expuesta y analizada en el Equipo Pedagógico. En la primera toma de contacto del profesor con un nuevo grupo de alumnos, a principio de curso, se dirigió a un alumno, de los que solíamos llamar difíciles, con problemas de absentismo, como si hubiese surgido espontáneamente, dando la sensación ante los alumnos de que el profesor como nuevo no los conocía.

Era puro teatro; conocía los expedientes de todos, expedientes que incluían su fotografía. El profesor como digo se dirigió a ese alumno en concreto, y diciéndole: tu que tienes cara de mayor, de formal, de serio, te vas a encargar este curso de rellenar el parte de asistencia y llevarlo a la Jefatura de Estudios todos los días. Ni que decir tiene, que por la clase se extendió una sonrisa soterrada que pretendían a duras penas ocultar.

Aquel chico, no volvió a faltar más a la clase de ese profesor. Fue más eficaz que los partes a la familia a través de los servicios sociales. Pero sobre todo, y eso fue lo mejor, cambió la mirada distante y huidiza, por otra de cercanía, de agrado. Son chicos, que por muy variadas razones, siempre se sintieron rechazados. Necesitan sentirse útiles. La relación de convivencia entre ese profesor y ese alumno, cambió radicalmente.

Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real

28/06/2016 10:30h.

Convivencia Escolar

El Observatorio De La Convivencia De CLM Aprueba Los Indicadores Para La Convivencia Escolar

El Observatorio de la Convivencia de Castilla-La Mancha ha aprobado, en el seno de la segunda reunión del Pleno celebrado hoy en los servicios centrales de la Consejería, los Indicadores para la convivencia escolar de Castilla-La Mancha, una iniciativa que pretende fijar los ejes y los fines de la convivencia escolar en nuestra región.

Así, la educación inclusiva, la participación de la comunidad educativa, y el apoyo y potenciación de la autonomía de los centros educativos y su apertura al entorno y a la colaboración con otras entidades, serán tres de los ejes básicos sobre los que se asentará esta iniciativa que contemplará, igualmente, el enfoque formativo de la convivencia, la promoción de la convivencia desde la primera infancia, la resolución pacífica de conflictos y la atención y cuidado del uso de las nuevas tecnologías.

Además, la discriminación positiva ante colectivos más vulnerables y la coordinación entre todas las administraciones con competencia en materia de convivencia, serán también ejes vertebrales del proyecto. A ellos, se sumará otro no menos importante, la no discriminación por condiciones de género, raza, procedencia, religión, opinión o tendencia sexual.

Para el consejero de Educación, Cultura y Deportes, Ángel Felpeto, que ha estado presente en la segunda reunión del Pleno de este órgano consultivo, constituido el pasado mes de enero, la aprobación de estos indicadores responde a la apuesta firme del Gobierno regional por la convivencia como cimiento de la educación.

“No existe educación sin valores, y no es posible un modelo de educación de calidad sin un modelo previo de convivencia”, ha señalado Felpeto, que ha querido recordar que la preconización de los valores y la promoción de la convivencia escolar “son bandera de un proyecto educativo, el de Castilla-La Mancha, que fue referencia a escala nacional por estos factores, que ahora recuperamos y potenciamos”.

En lo que respecta a los fines que perseguir, la convivencia en los centros docentes se orientará, a nivel regional, intentando garantizar un ambiente educativo de respeto mutuo, con una educación basada en el acatamiento de los derechos y las libertades fundamentales, que busca la prevención y el tratamiento de las situaciones de acoso escolar mediante medidas eficaces.

Asimismo, se intentará fomentar la visión positiva para la resolución pacífica de conflictos y se trabajará, en todo momento, para sensibilizar a la comunidad educativa de la importancia y corresponsabilidad de todos los miembros de la misma en el mantenimiento de la convivencia escolar.

17/06/2016 00:17h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

LA CARERA DE PROFESOR

La carrera de profesor


Decíamos que la tercera pata que le faltaba al sistema educativo para adaptarse a la universalidad y obligatoriedad, era precisamente ahondar en el problema de la motivación del alumno. Un sistema que afecta a todos los ciudadanos sin excepción y de forma obligatoria tiene que estar basado en métodos adecuados para que los alumnos se sientan motivados, se sientan a gusto, se sientan integrados en el sistema. No es tarea fácil.

No es un problema que radique en un solo factor. Es todo un sistema, un conjunto de medidas. Pero no hay duda de que en el centro, sobre el que tiene que pilotar todo el sistema, debe estar el profesor. Si miramos a los países en los que la Educación logra mejores resultados, podremos observar de qué factores depende. Son variados: presupuestos, sistemas, interés de la familia y la sociedad…, pero sobre todo depende de la formación y el prestigio del profesorado.

Si la Educación es el fundamento primero y último para que una sociedad progrese en igualdad de oportunidades, y el profesor es el centro del sistema educativo, no hay duda de que el profesor tiene que reunir, al menos, tres cualidades: Prestigio social, vocación y formación. Tres cualidades que no van cada una por su cuenta; no; están íntimamente ligadas. Son tres partes de un todo.

Decíamos en un comentario anterior que en el Taller de Disciplina Positiva para Docentes se dice: “Los maestros que se divierten enseñando consiguen que los alumnos se diviertan aprendiendo” A eso se llama vocación. Si no hay vocación, todo lo demás sobra. Pero no basta con la vocación, tiene que estar acompañada de una sólida formación.

Yo he visto, y no pocos, auténticos héroes en los niveles de Educación Secundaria Obligatoria. Profesores con una magnífica preparación académica en lo referente a su asignatura, con un derroche de buena voluntad digna de todo elogio, pero que se les hacía un cerro dominar las riendas de los alumnos en la clase. Algo está fallando.

A poco que nos paremos a observar, son profesores que no han hecho la carrera de profesor. Saben muchas matemáticas, o mucho inglés. Pero les falta, sicología, pedagogía, didáctica, metodología, organización escolar, métodos de integración. En una palabra: les falta hacer una “carrera de profesor”. Hoy es una profesión que se puede ejercer sin la preparación específica adecuada. Es un fallo a corregir. Seguiremos.

Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real

14/06/2016 16:36h.

Maria

La Memoria Y El Juego De Aprender Enlanzando

Además de que muchos profesores deben actualizarse y que muchos alumnos tienen que esforzarse en poco más, creo que es momento de dar una vuelta a la forma de enseñar las asignaturas. Hay que enseñar a pensar, a crear pensamientos transversales, a relacionar, a inculcar el gusto por ese pin-pon cerebral que sopune ir atando cabos. No se cómo se hace eso porque no soy una experta pero los alumnos que memorizan y salen adelante, no han hecho el verdadero trabajo y eso deben saberlo también los profesores.

14/06/2016 13:02h.

Rafael Martín Suso

Un Abismo Y Un Mayor Esfuerzo

Yo creo que se ha producido un bache generacional bestial entre los alumnos y los profesores. Muchos enseñantes se encuentran a años luz de los chicos y chicas, no existe el mismo lenguaje, no les entienden o no hacen un esfuerzo por hacerse entender. Me parece muy grave que Castilla-La Mancha sea la comunidad autónoma donde más se suspende en Bachillerato, no dice nada bueno en favor de los profesores que deben esforzarse un poco más por intentar ser más didácticos. Ponerse en la piel de sus alumnos e intentar que comprendan.

06/06/2016 23:54h.

Julio Gracía-Casarrubios Sainz

PROFESOR / ALUMNO

Profesor / alumno


Negar a estas alturas del siglo XXI que hay alumnos que terminan odiando una asignatura, o lo que es peor, odiando el centro con todo lo que se encierra en él, es vivir fuera de la realidad, es querer ponernos una venda en los ojos, es no conocer lo viciado que está el sistema educativo que hoy tenemos. Quiero aclarar, antes de continuar, que me refiero exclusivamente a las enseñanzas obligatorias; quiero poner toda mi atención en los alumnos que están en los centros porque la ley, la familia, la sociedad, les obliga a estar. Y no lo critico. Ha sido, y es, el adelanto más significativo y determinante del actual sistema.

Por tanto vaya por delante que bienvenida sea la obligatoriedad y la universalidad que afecta a todos los ciudadanos. Precisamente ese es el reto; porque están obligados; el sistema que lo rige, y el tratamiento que les debemos dispensar tiene que estar diseñado bajo esa connotación. De lo contrario iremos consiguiendo que cada día estén más desintegrados, más desubicados.

Creo humildemente que no debemos centrar el debate en si la culpa es del profesor o es del alumno, o como algunos se atreven a poner el punto de mira en la familia y en la sociedad. No. El problema radica en que el sistema debe ofrecer una mejor preparación de los profesores. La dignidad y prestigio del profesor no radica en considerarlo la víctima de los alumnos malos, malos, malísimos.

No hay alumnos malos, malos, malísimos; hay alumnos que por muy diversas razones, en las que debemos profundizar, están desubicados; rechazan el sistema porque no se sienten integrados. Los profesores no son víctimas de los alumnos; son los alumnos los que son víctimas de un sistema que no los sabe acoger, que no los sabe motivar.

La palabra “zopencos” me ha molestado una pizca. Lo digo con todo respeto, Enrique. Un profesor desubicado, que los hay, es responsable de sus actos, porque voluntariamente ha elegido esa profesión, y debería tener por encima quien controle su falta de pedagogía, su falta de motivación; un alumno no, porque está allí obligatoriamente, y hay que dispensarle mucha pedagogía y mucha motivación. En el Taller de Disciplina Positiva para Docentes se dice: “Los maestros que se divierten enseñando consiguen que los alumnos se diviertan aprendiendo”

Julio García-Casarrubios Sainz
Valdepeñas. Ciudad-Real

Viñeta del 21/01/2017

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